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viernes, 11 de julio de 2014

El futbol y la sociedad

El clásico potrero
En posteos pasados antes que empezara el mundial (ufff, parece hace años) hablamos en el blog sobre la relación de estos eventos y la política. Pero el fútbol es un fenómeno político porque es sobre todo un fenómeno social, un fenómeno que influye de diferentes formas o es reflejo de las sociedades a lo largo de la historia del siglo XX. Veamos algunos ejemplos.

martes, 4 de febrero de 2014

El pasado oscuro de Caperucita Roja

Para variar, empecemos con un cuento:

Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó adónde se dirigía.
-A la casa de mi abuela -le contestó.
-¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?
-El camino de las agujas.
El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa.
Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama.
La niña tocó a la puerta.
-Entra, hijita.
-¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.
-Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.
La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; y mientras lo hacía, un gatito dijo:
-¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!
-Desvístete y métete en la cama conmigo.
-¿Dónde pongo mi delantal?
-Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.
Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:
-Tírala al fuego; nunca más la necesitarás.
Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:
-Abuela, ¿por qué estás tan peluda?
-Para calentarme mejor, hijita.
-Abuela, ¿por qué tienes esos hombros tan grandes?
-Para poder cargar mejor la leña, hijita.
-Abuela, ¿por qué tienes esas uñas tan grandes?
-Para rascarme mejor, hijita.
-Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes?
-Para comerte mejor, hijita.
Y el lobo se la comió.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Ilustrando la ilustración 4: Viajando por el mundo

Mapa de Fra Mauro de 1459 
Ya esto se transformó en una tetralogía. Porque la ilustración da para mucho, para entenderla desde sus debates y nuevas perspectivas, para verla desde los hombres de las letras y para comprender como las clases populares aparecieron en escena para modificarla Visto todo esto en los posteos anteriores, Nos vamos a alejar un poco de Europa. Porque ciertamente la república de las letras era principalmente europea, pero seamos claros, Europa no es una isla, no vive aislada del mundo. Mucho más lejos de lo que a cualquier europeo le hubiera gustado admitir, no solo la ilustración si no casi todos los grandes periodos de pensamiento del viejo continente siempre estuvieron en directa vinculación con su relación con lo demás continentes. 
El pensamiento Europeo desde siempre se definió por su contacto con sus vecinos. Ya Heródoto padre de la historia como algunos le dicen, veía en los griegos como la medida justa y exacta entre las formas de sociedad, comparándose con sus vecinos. Esta práctica fue común a lo largo de gran parte de la historia europea. No hay que ser irreales, después de todo casi todos los pueblos de la historia se creyeron ser los superiores y con ello se comparaban con sus vecinos. 

martes, 20 de agosto de 2013

Ilustrando la ilustración 3: Aquellos hombres pobres

Ya estamos por una tercera entrega de posteos dedicados a la dichosa ilustración. Hablamos en el primero sobre las discusiones en torno a ella y como las visiones más modernas mostraban un panorama social complejo que influía en la ilustración y el futuro de la cultura europea que sus grandes nombres.
En el segundo observamos como, incluso viendo a estos hombres de letras, había más cambios en la forma de socializar y vivir que en sus pensamientos y esto cambios fueron la mayor innovación de esta primera mitad del siglo XVIII. Ahora vamos a ver que hay otro lado, uno mucho más oscuro pero interesante que estos hombres que se juntaban a cambiar el mundo desde su pensamiento. Estamos hablando de las clases medias y bajas de la sociedad europea. 

martes, 6 de agosto de 2013

Ilustrando la ilustración 2: La república de las letras

Árbol del conocimiento de L'Encyclopédie
ou Dictionnaire raisonné
des sciences, des arts et des métiers
En posteos anteriores habíamos hablado un poco de este período tan especial que es la ilustración. Vimos todos los debates sobre ella, y las nuevas ideas sobre este periodo tan interesante. Ya sobre el final veíamos que estas visiones proponían nuevas formas de ver a este momento, un poco alejado de los grandes autores solamente. 
Bueno, como comiéndonos nuestras palabras, empezaremos a hablar sobre estos “hombres de letras”. Pero a quedarse tranquilos, que no vamos a estar hablando sobre las diferencias teóricas entre Voltaire, Jonathan Swift y Rousseau. No, en lo que va a venir a continuación vamos a ver donde pensaban discutían y como vivían estos hombres tan importantes. 

lunes, 22 de julio de 2013

Ilustrando la ilustración

"El contrato social", de J.J. Rosseau.

¿Qué es la ilustración? Si le hacemos esa pregunta a Kant nos respondería “La ilustración es la salida del hombre de su auto-impuesta minoría de edad.” Pero si se lo preguntamos, no sé, a un chico de primer año del secundario, no nos podría decir mucho. Sin embargo, no podemos decir que no sepa lo que es la ilustración; de hecho la pone en práctica todos los días de su vida. ¿Por qué es esto? Porque la ilustración es el movimiento filosófico que, en la primera mitad del siglo XVIII, construyó muchos de los conceptos que nosotros damos por hechos en el día a día. Voltaire, Diderót y d`Alambert, no sólo plantearon bases políticas modernas sino también conceptos que actualmente damos por hechos: igualdad, justicia y, sobre todo, RAZÓN. 
Entonces nos encontramos con un panorama medio pesimista. Pensar que los grandes valores de nuestro tiempo son creados en la primera mitad del siglo XVIII por un par de franceses pensantes lleva un poco a la frustración. Pero la cosa es más compleja. Primero, no podemos entender que un día se despierta Voltaire y por un sueño se le ocurre la separación de los poderes en un Estado. Todos estos pensamientos son siempre productos de procesos tanto filosóficos como históricos.

sábado, 11 de agosto de 2012

Juegos Olímpicos: los orígenes, una cuestión política

Barón Pierre de Coubertin.
El Barón Pierre de Coubertin es reconocido como el creador de los Juegos Olímpicos modernos. Habitualmente se resalta que se inspiró tanto en las competencias que se daban en la antigua Grecia, como en la importancia que tenían los deportes en los sistemas educativos ingles y alemán. Justamente fueron inmigrantes de esos países quienes trajeron el fútbol, los clubes y la educación deportiva a la Argentina. Ahora, la creación de esta competencia no puede aislarse del contexto político de finales del siglo diecinueve. Los juegos olímpicos griegos no se basaban en una competencia entre países, sino que eran fiestas religiosas, culturales y deportivas celebradas en honor a los dioses olímpicos en los que participaban atletas, los que eran ciudadanos hombres. Ahora, ¿por qué los Juegos Olímpicos modernos se basan en una competencia internacional cuando los antiguos eran entre ciudadanos de una misma nación? ¿Por qué se aduce como fin de los juegos modernos la competencia en paz entre las naciones, mientras que en los antiguos los hombres competían en honor a los dioses? La respuesta es sencilla: en la Grecia antigua no existían “países” tal como los conocemos hoy. Esto se debe a que lo que habitualmente llamamos países son una creación histórica llamada “estado-nación”.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Historiografía, una forma de ver el futuro



La “historiografía” es una palabra que seguro pocos escucharon alguna vez. No es algo demasiado complejo, es simplemente la forma de entender, estudiar y ver la historia. Generalmente, se suele a remitir a corrientes académicas historiográficas, pero realmente existen historiografías en toda la sociedad. Existen muchas formas de ver la historia, sea estudiada sistemáticamente o el pensamiento común de cada uno. Por eso en vez de ejemplificar esto con las conocidas corrientes de la disciplina, mejor veamos ejemplos más “masivos” y cercanos. Los Spots publicitarios de las elecciones, son un buen ejemplo porque además de ser masivos y pretender convencer a un grueso de la población, también son (en diferente medida) ideológicos.

Veamos el primero con una visión de la historia concreta pero conocida. El spot denominado “Razones de Lucía” De la Coalición Cívica:


Existen varias apreciaciones ideológicas en algo que solo parece un simple truco publicitario. Para empezar, refiere a la “razón” en vez de la fuerza. Podemos ver que se trata de una posición vieja como el mismo pensamiento. Quizás el humanismo renacentista y el iluminismo sean, en parte sus viejos exponentes, pero varios pensadores en la historia proponían estas ideas. Luego subraya la palabra “libertad”, quizás la palabra con mas acepciones o interpretaciones políticamente hablando. Es tan utilizada que ya casi no tiene sentido. Sin embargo nos remite a los momentos de las teorías liberales económicas (Adam Smith) y sobre todo, políticas (John Locke). Ya en estos planteos aparecen las primeras visiones históricas. Según la última teoría y sus herederas, el avance de la historia es hacia las libertades unívocamente.

Sin embargo, en la propaganda, aparecen más relaciones hacia la historia en si. La razón de estudiar historia según esta maestra, es ni más ni menos que “no repetirla”. A simple vista parece una definición simple y hasta graciosa. A primera vista, pensar que estudiar el antiguo Egipto, es simplemente para que no volvamos a construir pirámides, parece ridículo. Pero no se puede simplificar un planteo, porque tiene muchas aristas que están implícitas en solo una frase. Esta forma de entender la historia, además, es la más difundida en las instituciones educativas, por esto mismo es útil pensarla. Se puede interpretar, que esta visión, entiende que la historia se basa en el progreso, y que la repetición, o “la vuelta al pasado” es siempre negativa. Si tenemos que vincularla con una corriente historiográfica académica, podemos hacerlo con el “positivismo”. Esta visión fue muy fuerte en muchas ramas de la ciencia y sin ponérnosla a analizar, podemos ver que uno de sus principales postulados es el de la visión lineal de la historia. Entonces según una simplificación de este pensamiento, la historia no sirve para más que para evitar incurrir en el pasado o en sus “errores”. Además, vinculándolo con lo anterior, el progreso es siempre hacia la libertad indiscutiblemente (el liberalismo político y el positivismo, no por nada tuvieron grandes puntos de contacto).

Ahora veamos una posición diferente. Se trata del Spot de campaña del Frente para la Victoria, llamado “La Fuerza de la Alegría”:

Acá vemos, desde una visión opuesta electoral e ideológicamente, una visión no necesariamente contraria en cuanto a la historia. El progreso también parece como una variable del paso del tiempo, sin embargo se da cuenta de un “proceso”, que es claramente histórico, aunque sea reciente. Entonces en esta visión, también se pueden ver momentos mas transformadores de la realidad que otros, y no todo como una linealidad progresiva. Sin embargo lo más interesante es cuando en este spot, se apela a los autores de un proceso, dando cuenta de que se trata de toda la sociedad (incluso la no votante o que “apoya” a su facción política). Entonces según esta misma lógica, la necesidad de mirar el pasado es diferente a lo planteado antes, se necesita entender los procesos sucedidos y, entonces, ver que toda la sociedad es protagonista de la historia para lograr procesos futuros. En líneas generales, esto se condice con otra corriente historiográfica. Annales aparece en el momento de entreguerras fundada por Marc Bloch y Lucien Febvre, y será luego la revista que marcará toda una corriente historiográfica. En esta corriente la historia “social” es la protagonista, planteando que los procesos son sociales y protagonizados por el grueso de la población (separados en diferentes segmentos claramente). Además su visión de la historia no es lineal y en donde existen diferentes procesos diferenciados unos a otros y de avance y retroceso, no necesariamente con la idea de “progreso”.

Claro que con esto no planteamos que la primera propaganda es “positivista” y la segunda es de “Annales”. Justamente lo interesante es ver las ideas históricas que existen en la sociedad fuera de los campos científicos y como, en realidad uno nunca sabe que influenció primero a otra. Lo mas interesante igual, para ver en estos planteos, es como la visión del pasado es utilizada como pensamiento político. En ambos casos se plantea la concordancia de formas de ver el pasado para lograr construir el futuro. Porque después de todo, pasado, ideología y futuro siempre queramos o no, están interconectados.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La imagen en movimiento: otra forma de ver la historia

El nacimiento de una nación.
A lo largo de la historia los sujetos han decidido representar la realidad en la que se encontraban a través de diversas formas de expresión: la escritura, la pintura, la narración oral, la escultura, la música y la fotografía. A finales del siglo XIX los Hermanos Lumière ofrecieron al mundo una nueva forma: el cine. Pequeños cortos, momentos de la cotidianeidad como La llegada del tren a la estación de la Ciotat o La salida de los obreros de la fábrica Lumière, maravillaron a sus espectadores. No sería sino hasta George Meliès, fundador de la primera productora, Charles Pathé y León Gaumont que este nuevo espectáculo se extendería dando lugar a la industria del cine. En un principio las exhibiciones habrían de hacerse en un salón privado para grupos adinerados, combinadas con representaciones teatrales. No obstante con el tiempo se convertiría en un arte más masivo. Se atribuye este fenómeno a un hecho puntual, un incendio ocurrido en el Bazar de la Caridad en París durante una proyección, que habría alejado a la gente rica convirtiéndolo así en un arte destinado a gente considerada de menor rango socio-económico. Sin embargo, el proceso que generara este cambio debió haber sido producto de factores más variados, como el hecho de poder ser proyectado en muchos lugares a la vez, colaborando a su carácter masivo. Sin lugar a duda, más adelante las propias salas de cine adquirirían por ello un valor fundamental para los gobiernos.

Debido al bajo valor de su entrada el cine ofrecía no sólo la posibilidad de acercar estas nuevas formas de expresión, sino también una vía para transmitir noticias a través de un medio visual no escrito accesible a todos. El impacto de la imagen y el relato simultáneo daba a éstas una aparente verosimilitud mayor. Esto se observa muy bien durante la Segunda Guerra Mundial, donde antes de comenzar la función se pasaban noticias atentamente seleccionadas de “la Victoria” a la que una u otra parte se acercaba. La propia propaganda fascista o nazi pudo filtrarse de este modo.


Ahora bien, nos encontramos entonces ante una forma de expresión que ofrece nuevas posibilidades, y una de ellas es la de construir, representar la historia, y lo que resulta más rico aún, acercarla a través de un medio que no sea la escritura. Claro está que, así como un historiador a la hora de analizar cierto período no puede escapar a la realidad en la que vive, el cine, como todas las artes, no sería imparcial. Es por eso que resulta interesante pensar al cine, una de las formas de divulgación más extendida actualmente, en clave histórica. Es decir que al ver una película de la Segunda Guerra Mundial, del nazismo, de la Revolución Francesa o de la Roma Imperial, no sólo consideremos el período que ahí se muestra sino también que atendamos al momento en el que ésta fue filmada. Y aún cuando una película no refiera directamente a un período histórico, muchos elementos del contexto de su creación se hallan presentes. Por ejemplo, si vemos las primeras películas norteamericanas, notaremos que la representación de los afroamericanos suele ser realizada por actores anglosajones con el rostro pintado, como en El nacimiento de una nación de D. W Griffit, película ambientada en la guerra civil norteamericana y durante el período de la “Reconstrucción” en el que muchas de las principales leyes segregacionistas fueron fijadas. Estos personajes suelen ser usados en comedias, mostrados como seres tontos, inferiores, ridiculizados constantemente. Esto no responde a un hecho fortuito, sino que responde a una política de segregación racial llevada a cabo por EEUU hasta bien entrado el siglo XX. Incluso cuando la participación de actores afroamericanos tuviera lugar en la historia hollywoodense, a menudo serían papeles humillantes como el papel de “Prissy” en: Lo que el viento se llevó (1939). Sin lugar a duda el tema del racismo en la filmografía norteamericana aún no ha sido un tema saldado en la actualidad; pero es un tema muy extenso para ser tratado en esta ocasión.









Lo que el viento se llevó (1939)




El Western, género del cine norteamericano altamente difundido entre los años 30 y 50, ofrece otro ejemplo sumamente rico de la representación histórica del proceso de fundación de EEUU. Películas famosas como La diligencia (1939) de John Ford, permiten ver el peregrinar de los personajes en la lucha contra los indígenas. La demonización de éstos resulta criticable pero responde a cómo se concebía la historia de la conquista del Oeste en el imaginario de la sociedad norteamericana de la época. Si nos trasladamos al continente europeo, precisamente a la Italia de posguerra, encontramos el cine neorrealista que busca mostrar la situación social del momento, posterior al régimen fascista. Lejos de películas belicosas, este género intenta plasmar las dificultades del día a día de la sociedad italiana luego de la guerra. Encontramos ejemplos como Ladrón de Bicicletas (1948), Milagro en Milán y Umberto D de Vittorio De Sica.






Intentamos de este modo acercar al lector algunos pequeños ejemplos de las múltiples posibilidades que ofrece el cine como medio altamente difundido para pensar no sólo el relato histórico, sino su propia creación.









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