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viernes, 4 de septiembre de 2015

Orígenes del peronismo

El peronismo es intrínseco a nuestra identidad como argentinos. No importa cuanto lo nieguen, lo escondan o lo desestimen, nuestra historia a partir del 1945 fue en mayor o menor medida atravesada  por este movimiento de masas, tan caótico y complejo que no alcanzan los libros para entenderlo. 
Juan Domingo Perón asume
la titularidad de la secretaria de Trabajo y Previsión
Responder hoy en día qué es ser peronista es difícil. ¿Existe acaso un solo peronismo? ¿Es el peronismo un  sentimiento, una pertenecía de clase, un movimiento político? ¿Es el peronismo el partido justicialista? ¿Su candidato de turno? ¿Su historia? ¿Su continuidad temporal?
Como militante, como estudiante de historia y como peronista todavía no puedo terminar de responderme estas preguntas. Intentaré, sin embargo, revisar o mejor dicho pensar los orígenes de este gran movimiento y su relación con el movimiento obrero para empezar, no a entender, pero sí a desmenuzar el sentido de esta identidad colectiva que dividió aguas en el país desde sus inicios hasta el día de hoy.

martes, 20 de mayo de 2014

El asesinato de Mugica

Carlos Mugica fue un sacerdote que no pasó nunca desapercibido. Tenía tanto seguidores como detractores. Los inicios de su vida se dan en las comodidades de una familia aristocrática de Barrio Norte. Sin embargo, se lo recuerda hasta hoy en día por su acción en la villa de Retiro junto a los más pobres, habiendo sido uno de los referentes del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM). Su experiencia en los barrios pobres en 1955, observando la tristeza popular por el golpe de Estado contra Perón, lo convierte en peronista, a pesar de que en los últimos años se habían enfrentado la institución eclesial con el gobierno.
Diario Crónica del 12 de mayo de 1974.

Los años ‘60 significan una radicalización del catolicismo, a partir del Concilio Vaticano II y la Conferencia Episcopal de Medellín, pero también en base a las experiencias previas de los religiosos que convivían con la realidad del continente. Un camino considerado posible de transformación era la lucha armada. El sacerdote y guerrillero colombiano Camilo Torres es el mayor ejemplo del compromiso cristiano, hasta el punto de tomar las armas. Mugica en un primer momento considera la lucha armada, pero más adelante la condena, lo que lo conduce a un distanciamiento de sus ex discípulos, dirigentes de Montoneros. Con el regreso de Perón, forma parte del Ministerio de Bienestar Social, bajo el siniestro “Brujo” López Rega, aunque enfrentado a éste. El día sábado 11 de mayo de 1974. Mugica salía de dar la misa en la parroquia San Francisco Solano, en el barrio porteño de Villa Luro (no en Mataderos, como suele figurar en la mayoría de la bibliografía). En la calle, un hombre llamó a Mugica y al darse vuelta, recibió los disparos, que provocaron más tarde su muerte.

lunes, 9 de julio de 2012

Revisionismo, ochenta años de polémica

Hace ya unos meses, una noticia sacudió el mundo de la historiografía. Ya hablamos de lo que era la historiografía y además vimos que con ella hay fuertes implicaciones ideológicas. Casi como probando esto, el decreto número 1880/2011, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, creó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. Con ello demostró que el estudio de la historia y el posicionamiento ante ella era un hecho de Estado. Esto resultó en una cantidad de discusiones dentro y fuera del mundo de la "historia" como disciplina en favor y en contra de este instituto. 
Artículo de "La Nación".
Antes de adentrarnos en la discusión, hay que entender qué es el revisionismo. Es, ni más ni menos una corriente historiográfica argentina, o sea una de las formas dominantes de ver la historia. Justamente se trata de solo una entre varias que existieron, con menor o mayor importancia en varios aspectos. Para nombrar simplificadamente las corrientes podríamos identificar cronológicamente las siguientes: Liberalismo-mitrista, positivismo, “nueva escuela de historia argentina”, revisionismo y la denominada “renovación historiográfica”. Todas tienen puntos en común con algunas de sus pares y varios puntos sumamente conflictivos. Sin embargo, el revisionismo es el que abre este riquísimo debate así que lo explicaremos más en detalle.

miércoles, 13 de julio de 2011

La previa del Golpe del '76 (Parte dos: 1966-1976)

Para cerrar este segundo especial temático, les traemos la segunda parte del artículo sobre los veinte años previos a la dictadura (leer la primera parte).
El modelo peronista se basó en una alianza de clases: sectores industriales, obreros, más el apoyo de la Iglesia y el Ejército. Cuando la situación interna y externa dejó de favorecer el rumbo de este gobierno a partir de 1951, la alianza se comenzó a resquebrajar y Perón quedó sólo con el apoyo obrero y fue derrocado. Comenzó un período en que ni los diferentes sectores dominantes podrían imponerse sobre la clase obrera, ni ésta podría hacer lo mismo sobre las élites. Por eso, para explicar esta situación de relativa "igualdad", adoptamos el concepto de empate hegemónico.
El golpe de 1966, con Onganía a la cabeza, representa un intento de imponer los intereses dominantes por sobre los sectores populares. El presidente radical Illia es derrocado y comienza la autoproclamada "Revolución Argentina". Es entendible el apoyo de Vandor a este golpe, teniendo en cuenta su estrategia de conquistar poder por fuera de la figura de Perón. Pero mas polémica es la aprobación del mismo Perón a este golpe, pensando que también proscribiría al radicalismo. La intervención y represión de los militares en las Universidades conduce a un éxodo masivo de intelectuales, lo que se conoce como fuga de cerebros, hacia Europa y EEUU.
Onganía, Levingston y Lanusse.
Un factor importante a tener en cuenta a partir del contexto mundial de Guerra Fría, de descolonización de los países africanos y asiáticos, y de la Revolución Cubana, es la intervención cada vez más activa que comienzan a tener los Estados Unidos en la política latinoamericana.


domingo, 27 de marzo de 2011

La previa del Golpe del '76 (Parte uno: 1955-1966)

El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 es el último capítulo -y el más sanguinario- dentro de una escalada de violencia desarrollada durante los veinte años previos a éste. El derrocamiento de Juan Domingo Perón el 16 de septiembre de 1955 abrió una nueva etapa en la historia argentina, caracterizada por la proscripción del Partido Justicialista y la sucesión de diferentes gobiernos militares con frágiles gobiernos democráticos. En este artículo examinaremos estos años previos para encontrar en la situación histórica, razones para entender por qué hubo una dictadura de estas características. Como es un análisis extenso vamos a publicar el artículo en dos partes: la primera analiza desde 1955 hasta 1966, y la segunda desde la "Revolución Argentina" del '66 para concluir, finalmente, con el golpe del '76.
Durante la autoproclamada "Revolución Libertadora" (que venía a "liberar" al pueblo del yugo del "tirano") de 1955 se intentó desperonizar a la sociedad, apelando no sólo a la proscripción, sino también a la prohibición de nombrar cualquier palabra relacionada con el peronismo o la exhibición de símbolos pertenecientes a este movimiento. El General Eduardo Lonardi, primer presidente de esta dictadura, tenía una postura moderada respecto del peronismo, en comparación con otros sectores golpistas, por ejemplo, la Marina. Él proponía un peronismo sin Perón, es decir, mantener un modelo mercado internista, proyecto opuesto a los intereses liberales.

Rápidamente, Lonardi fue reemplazado por Pedro Eugenio Aramburu, que sí llevó adelante los objetivos más extremos de la "Libertadora": derogó la Constitución del '49 (a excepción del artículo 14 bis), intervino sindicatos, etc. Sin embargo, los intentos de desperonizar la sociedad argentina no iban a tener éxito.
En junio de 1956, se produjo un levantamiento de militares y civiles, comandado por Juan José Valle, que fue reprimido fuertemente. Los fusilamientos ilegales serían investigados y relatados por Rodolfo Walsh en el célebre libro Operación masacre. La violencia física y simbólica del gobierno de Aramburu, lejos de "disciplinar" a la sociedad, podemos llegar a pensarla como un embrión de la posterior violencia, tanto como un momento fundante del Terrorismo de Estado, así como una "espina clavada" para el peronismo; siendo justamente Aramburu la primera víctima de Montoneros (fue secuestrado y condenado como traidor a la patria en un juicio revolucionario).
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