viernes, 24 de marzo de 2017

El proyecto económico de la última dictadura

Cuando tocamos el tema del autoproclamado "Proceso de Reorganización Nacional" es inevitable hablar de la desaparición forzosa de 30.000 personas. Sin embargo, la categoría "desaparecidos" nos dice poco sobre cada uno de ellos. Al mismo tiempo, diferentes relatos, que los condenan o idealizan, nos quitan aún más la posibilidad de comprensión. Intentaremos en las próximas líneas pensar quienes fueron los 30.000 desaparecidos y por qué fueron exterminados por fuera de la ley.
Antes que nada, debemos aclarar una cuestión. Por más que la Junta Militar enarbolaba el discurso de “lucha contra la subversión”, el objetivo principal de ese golpe cívico militar fue llevar adelante una “revancha social”, un avance contra la clase obrera, en especial contra los sectores más combativos, para instalar un nuevo modelo de acumulación capitalista, en consonancia con las modificaciones del capitalismo global. Entendían como necesaria una desarticulación del modelo de desarrollo industrial de mercado interno y del Estado intervencionista y redistribuidor.
El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 fue un golpe anunciado y esperado por muchos sectores sociales. Se venía construyendo un discurso legitimador a partir de la idea de “lucha antisubversiva”, basada en la Doctrina de Seguridad Nacional, en un contexto de violencia política: tanto de las organizaciones político-militares como de las organizaciones paraestatales. También en el decreto de 1975, el Operativo Independencia, por el que las FFAA obtienen la capacidad legal de accionar en el territorio tucumano para reprimir y desarticular al foco de guerrilla rural, instalado por el ERP, brazo armado del PRT. Esto va a servir como “experimento piloto” de las lecciones aprendidas con norteamericanos y franceses, para luego aplicarlos a escala nacional. Debido a esto, en marzo del ’76 las dos grandes guerrillas argentinas estaban derrotadas: el ERP estaba prácticamente desarticulado y Montoneros se encontraba aislado, a partir de su pase a la clandestinidad. Es decir, la “lucha antisubversiva” que supuestamente venía a combatir "el Proceso" estaba ganada de antemano.
Entonces, si la dictadura no se instaló para reprimir a los jóvenes guerrilleros que tomaban las armar para llevar adelante su proyecto político, ¿por qué se llevó adelante el golpe? A partir del 24 de marzo de 1976 se estructuró un nuevo tipo de Estado de Excepción: el Estado Terrorista, que implicó un cambio cualitativo (con el Estado Militar y el democrático burgués) y una doble faz (Pública y Clandestina) con el terror como método. Una famosa definición de Estado, acuñada por Max Weber, sostiene que éste es una "comunidad humana que en el interior de un determinado territorio reclama para sí (con éxito) el monopolio de la coacción física legítima". En este caso, el Estado terrorista abandona el uso legítimo de la fuerza para utilizar una violencia ilegal. El fin intrínseco de ésta fue la imposición de un modelo económico dependiente, en base a los intereses de los grandes capitales (financieros trasnacionales y la "patria contratista") y los terratenientes.
Distribución de desaparecidos por profesión u ocupación (en porcentajes de victimas)
Obreros: 30,2%
Estudiantes: 21,0%
Empleados: 17,9%
Profesionales: 17,8%
Docentes: 5,7%
Autónomos y varios: 5,0%
Amas de casa: 3,8%
Pers. Fuerzas Seg.: 2,5%
Periodistas: 1,6%
Actores y artistas: 1,3%
Religiosos: 0,3%
Para llevar adelante con éxito ese objetivo era necesario desarticular al movimiento obrero organizado. Debido a esto, la mayoría de las víctimas del terrorismo de Estado pertenecen a la clase obrera. Al mismo tiempo, la difusa categoría de “terrorista” o “subversivo” como el enemigo a combatir intentó extender el terror a todos los sectores de la sociedad: todo posible intento de resistencia iba a ser visto como un peligro a exterminar. Esto se plasmó en discursos como el del gobernador militar de Buenos Aires, el General Ibérico Saint Jean: “Primero eliminaremos a los subversivos; después a sus cómplices; luego a sus simpatizantes; por último, a los indiferentes y a los tibios.”.
El campo de concentración con su lógica y poder concentracionario actúa no sólo sobre el “desaparecido”, sino que también irradia el terror hacia toda la sociedad de “afuera”. El secreto a voces de la existencia de los campos, el conocimiento de hombres y mujeres chupados por los grupos de tareas que no vuelven a aparecer, funcionan como un eficiente mecanismo de diseminación del terror, que lleva a la inmovilidad y paralización. La “sociedad” en su conjunto es la destinataria del poder concentracionario, aunque no todos hayan pasado por un centro de detención clandestino.
Las medidas económicas en el inicio de la dictadura apuntaron a bajar la inflación con medidas de corto plazo. Es importante tener en cuenta que ésta no es un fenómeno técnico económico, sino que es resultante de una puja redistributiva entre fracciones del capital, que intentan apropiarse del excedente que los trabajadores estaban perdiendo a partir de la ofensiva dictatorial con su distribución regresiva del ingreso. Esto permitiría realizar las modificaciones de fondo: cambiar el modelo de acumulación, destruyendo la industrialización sustitutiva.
Otra medida fue la Reforma Financiera de 1977, el primer paso hacia una modificación drástica de la estructura económico-social, basada en la valorización financiera. Las fracciones del capital dominante contrajeron deuda externa para comprar títulos y bonos en el mercado financiero local, se beneficiaron de la diferencia entre la tasa de interés interna e internacional, y fugaron el dinero al exterior. Como nos muestra la película "Plata dulce", la entrada de divisas a una baja tasa de interés no va a ser utilizada por la burguesía en inversiones productivas. Por el contrario, debido a la alta tasa de interés en el mercado financiero nacional, ese capital va a utilizarse con una lógica especulativa. Las empresas comienzan a comportarse como financistas o especuladoras, desplazando la actividad productiva. Esas empresas se transforman en agentes financieros, y la fábrica es una garantía para tomar nuevos créditos. Estas divisas obtenidas a crédito van a acumular una masa de deuda externa, que va a comenzar a exceder las capacidades de pago. La política económica les mostraba a los empresarios que era más simple especular y obtener ganancias de la renta financiera que a través de la producción. ¿Cuáles fueron las consecuencias sociales? El cierre de fábricas y el aumento de la desocupación.
Además de la entrada de divisas, el gabinete económico decidió la apertura externa de la economía, permitiendo las importaciones de bienes, competitivos con los productos industriales nacionales. Esta medida complementó la Reforma Financiera, consolidando la redistribución regresiva del ingreso de los asalariados. En su conjunto, se condujo a un proceso de desindustrialización y concentración de capitales, en la que la perspectiva de muchas de las industrias era sobrevivir en vez de crecer, por ejemplo, recurriendo a la importación y ensamble de productos semi-terminados.


Como ya dijimos anteriormente, este proceso es indisoluble del disciplinamiento aplicado a la clase obrera. La desestructuración del modelo de ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones) no podía ser llevado adelante sin derrotar al movimiento obrero. Aprovechando la paralización de los sindicatos (generada en parte por el terrorismo de Estado) se decretó el congelamiento de salarios por tres meses y nuevas medidas dirigidas a frenar de una vez para siempre la iniciativa obrera en la lucha distributiva: eliminaron el control de precios, suprimieron las actividades gremiales y el derecho a huelga, reformaron la Ley de Contrato de Trabajo, eliminaron las convenciones colectivas en material salarial y disolvieron la Confederación General del Trabajo. La represión física afectó la capacidad de acción y protesta de los sindicatos. Pero los salarios se mantuvieron relativamente porque durante un tiempo la demanda de mano de obra fue mayor a la oferta. El avance del proceso de desindustrialización revirtió esto, quitándole la poca capacidad de negociación a los trabajadores.
A pesar de un discurso liberal y eficientista, hay sectores de la burguesía que se vieron muy beneficiados de este proceso. Es la denominada "patria contratista", empresas que obtuvieron ganancias extraordinarias a partir de las relaciones con los servicios de la administración estatal. El nuevo discurso liberal encubrió una vieja práctica corporativa: beneficiar a las clases sociales dominantes, en particular, a las empresas que negocian con el Estado, con un trato diferencial de protección y obtención de ganancias extraordinarias. Una contradicción con la crítica a los subsidios a empresas de la etapa anterior. Además, la subordinación estatal a la nueva lógica de la acumulación de capital por parte de las fracciones sociales dominante posibilitó que se estatizara la deuda externa privada. También se llevaron adelante políticas de promoción de industrias en zonas del interior del país. Esto encubría una política de dispersión del conflicto social, desplazando a las fábricas y sus trabajadores de las zonas de industrias más concentradas, como Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
La salida de divisas, por intereses o por fuga de capitales, proviene del valor producido por los trabajadores, que vieron caer abruptamente su salario real, junto al crecimiento de la desocupación. Esta redistribución regresiva del ingreso es la “revancha social” implícita en el nuevo modelo de acumulación, que destruye a la burguesía industrial y a los trabajadores, aquellos que componían la “alianza defensiva” que habían hecho fracasar los anteriores intentos de dominación económica de los terratenientes y los capitales más concentrados.

Bibliografía
  • Basualdo, Eduardo; Estudios de Historia Económica Argentina. Desde mediados del siglo XX a la actualidad, Buenos Aires, FLACSO-Siglo XXI, 2006.
  • Calveiro, Pilar; Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina, Buenos Aires, Colihue, 1998.
  • Duhalde, Eduardo Luis; El Estado terrorista argentino. Quince años después, una mirada crítica, Buenos Aires, EUdeBA, 1999.
  • Pucciarelli, Alfredo; "La patria contratista en Argentina. El nuevo discurso liberal de la dictadura militar encierra una vieja práctica", en Pucciarelli (ed.), Empresarios, tecnócratas y militares, Buenos Aires, Siglo XXI, 2004.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Las razones históricas de la victoria de Trump: un artículo hipervinculado

Colección de pines de campañas de EE.UU.
Durante estas últimas semanas sobraron reacciones sobre la victoria de Donald Trump en las elecciones para presidente de los Estados Unidos de América: desde opiniones rápidas, gente a favor, los que creían que se venia "la fin del mundo", los que planteaban que es mas de lo mismo y, cada tanto, análisis interesantes y completos. Desde Marcha Atrás queríamos aportar desde la historia, lo que nos gusta difundir, pero como ya hay mucho material girando por la red (incluso hicimos una columna en la radio), mejor usarlos como complementos y como recomendación.

viernes, 28 de octubre de 2016

Marcha #NiUnaMenos, o cómo estamos viviendo un momento histórico

En Marcha Atrás tenemos cierta responsabilidad con la palabra “histórico”, desde su sentido trascendental: cuando uno comprende la historia como un serie de procesos desencadenados y no como grandes hechos o eventos, cuesta creer que un momento es “histórico”. En otras palabras, que no tiene precedentes o que va lograr un cambio mayor que otros hechos o eventos. Pero es esta, y no una definición más blanda, la que le cabe a este proceso que se está dando en la Argentina y en parte del mundo occidental. No hablo solo de la marcha de #NiUnaMenos/#MiercolesNegro, pero sí de un proceso mayor que no se da hace tanto tiempo (con toda la furia son cambios que se radicalizaron recién hace poco menos de un siglo) en el que esta marcha es una parte (importantísima): la equidad de género o el fin del patriarcado. Sin entrar en detalles sobre la gran historia de la desigualdad de género en Occidente (para eso tenemos y tendremos varios posteos), concentrémonos en pensar porque este proceso es histórico y que implicancias tiene...

jueves, 6 de octubre de 2016

Cómo "How I Met Your Mother" puede enseñarnos ¡HIS -wait for it- TORIA!

H.I.M.Y.M. siempre coqueteó con la historia.
Dos aclaraciones antes de empezar: la primera, no vayan a creer que esto es una falsa clase de historia de Barney; la segunda, MEGA SPOILERS adelante, si no viste How I Met Your Mother (H.I.M.Y.M.) entera, no leas este posteo. Bien, todos los que vimos la serie sabemos que la famosa madre, Tracy McConnell, muere poco antes del año en que comienza el relato (2030). La mayoría de los fanáticos se enojó con el final y, de hecho, se lo considera uno de los peores finales de la televisión (en particular, a mí no me molestó tanto: peor fue la sola existencia de toda la novena temporada que arruina la mayor cantidad de los chistes históricos de la serie). Además de matar al personaje-móvil de la serie, lo que pasa después molestó a muchos espectadores. Y es que sus hijos convencen a Ted de volver a salir con Robin, alegando que toda la charla, que dura nada menos que 9 años de relatos, no es más que un gran argumento para eso. Esto hizo sentir traicionado a más de uno: "al final Ted ni la quería a Tracy, sólo le quería dar a Robin", dicen los detractores. Y si vuelven a ver la serie, van a admitir que los hijos tienen un buen punto. El relato que mantiene Ted (obviando las largas tramas de relleno) empieza y termina con Robin, y gira alrededor de su relación. 

lunes, 19 de septiembre de 2016

Sello Marcha Atrás: Guía Arqi

Nombre: Arqi. Guía interactiva de arquitectura de Buenos Aires


Descripción: Quien escribe es un amante de Buenos Aires, por lo tanto, al leer sobre el lanzamiento de una app de arquitectura porteña, no dudé en descargarla. Está elaborada por especialistas del Museo de Arquitectura y Diseño de Buenos Aires (MARQ), perteneciente a la Sociedad Central de Arquitectos. 
La guía tiene un menú principal con diferentes categorías: Autores, para buscar alfabéticamente según el arquitecto que diseñó el edificio; Obras, para realizar una búsqueda según el año de construcción o remodelación; Cercanos, para que la aplicación nos señale que podemos visitar desde nuestra ubicación; Recorridos, que agrupan los edificios en ocho circuitos barriales; y Mapa, que nos señala cada edificio permitiéndonos desplazarnos.
El fiasco fue al probarla. Más allá de un bug rápidamente solucionado y del funcionamiento poco intuitivo del botón para volver atrás, sorprende la selección realizada. Parece que para estos especialistas, Buenos Aires termina en Acoyte/José María Moreno. Construcciones como la basílica de San José de Flores, la casona de la familia Olivera en el Parque Avellaneda, la escuela Antonio Devoto o el Palacio de los bichos en Villa del Parque, entre tantas, no merecerían ser conocidas. De hecho, me pregunto si estos arquitectos conocerán la ciudad más allá de esas calles.

Lo mejor: Una aplicación novedosa en un campo poco explotado.

Lo peor: Elitista. O estos señores piensan que el oeste de la ciudad es barbarie (les va a quedar grande el proyecto de guía de la arquitectura argentina), o esta aplicación no es más que un intento de crear y reforzar circuitos turísticos, en un contexto de valorización y especulación inmobiliaria.

La joyita: Buena información, concentrada en un solo lugar (difícil de conseguir), y las fotografías.

lunes, 11 de julio de 2016

Sello Marcha Atrás: Terrenal, pequeño misterio ácrata

Título: Terrenal, pequeño misterio ácrata

Año: 2014 

Nacionalidad: Argentina 

Autor y Director: Mauricio Kartun

Escenografía y vestuario: Gabriela A. Fernández

Iluminación: Eliana Liuni

Elenco: Claudio Da Passano (Abel), Claudio Martínez Bel (Caín), Claudio Rissi (Tatita)

¿Dónde  verla?:  Teatro del Pueblo-Av Roque Sáenz Peña 943- Jueves y domingos 20 hs y Viernes y Sábados 21hs.

Descripción: El dramaturgo y director Mauricio Kartun, luego de la radiografía exhaustiva de la oligarquía argentina de principio de siglo XX ofrecida en el tríptico El Niño Argentino, Ala de criados y Salomé de chacras,  se aventura en esta nueva creación fuertemente filosófica que es “Terrenal, Pequeño Misterio Ácrata”.  En un escenario prácticamente despojado de escenografía, Caín y Abel abandonados en un pequeño lote terrenal proyectan una disputa entre dos prototipos humanos en lucha, lucha que como tan bien enuncia Abel “no debiera ser violencia sino dialéctica”.  Caín, productor morronero, centra su existencia en la producción con el único fin de poseer cada vez más a cualquier precio. Abel, vendedor de carnada, sólo concibe su trabajo como el modo de adquirir lo necesario para la subsistencia.  Ambos comparten el lote que nunca podrán volver hogar común. Espacio que como el propio título anticipa aparece como una suerte de acracia (en ausencia de autoridad). Se proyecta allí un enfrentamiento eterno, atemporal, capaz de ser referenciado a cualquier momento de la historia; pero cuyo lenguaje local conduce al espectador a asociaciones históricas nacionales que en cierto modo conectan a Terrenal con las otras piezas teatrales mencionadas. Así, Caín construye en sus palabra una imagen de Abel, que bien puede asociarlo a la figura del gaucho como “vago y malentretenido”, o parecerse a la mirada despectiva de la oligarquía y clase media argentina hacia el migrante interno, o incluso a la consabida retórica de estigmatización de los sectores populares en la actualidad con la enunciación de que no desean trabajar. En este escenario irrumpe Tatita  cuya predilección por Abel  parece mostrar en qué modo es esa la esencia con la que proyecto al humano y no la encarnada por Caín. Y es entonces cuando la violencia irrumpe la escena, pues solo así podrá alcanzarse la victoria del  “tener” por sobre la del “ser”.

Lo mejor: Las actuaciones de los personajes, que permiten al espectador visualizar perfectamente el espacio donde se produce la acción y atraparlo durante toda la función.

Lo peor: Las reflexiones en torno a la mujer aparecen relegadas a un segundo plano, y por momentos sólo parecen pasar por un debate moral.

La joyita: El libreto. La riqueza de vocabulario, en una combinación de poesía gauchesca y conceptos filosóficos muy bien logrado. La pieza teatral fue publicada por la Editorial Atuel, y ganó el Premio del jurado de la Crítica Fundación del Libro como Mejor Libro del Año en la 41º Feria Internacional del libro de Buenos Aires del 2015. Puede adquirirse el mismo al final de cada función.
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